El presidente de Iryo, Carlos Bertomeu, ha calificado de «extraño» el accidente de Adamuz (Córdoba) de este domingo, en el que ha estado involucrado uno de sus trenes y que ha causado, hasta ahora, 39 fallecidos.
En declaraciones a la prensa, Bertomeu ha incidido en el mensaje que ya transmitió el domingo el ministro de Transportes, Óscar Puente, sobre la «extrañeza» del suceso, al ocurrir en una recta y descarrilarse solo los últimos vagones del tren.
Además, el directivo ha defendido que el tren afectado, que había sido fabricado por la japonesa Hitachi, había cumplido la totalidad de su plan de revisiones y de mantenimiento programado, el último muy recientemente.
«Es un accidente raro. No ha ocurrido en una curva, sino en una recta. No ha ocurrido en velocidad punta, sino a una velocidad moderada para la que tiene el tren, que no llega a tres años desde que lo compramos y es de ultimísima tecnología, cumpliendo con la totalidad de su plan de revisiones y de mantenimiento», ha argumentado.
Bertomeu ha lamentado la casuística de que pase algo así, que se descarrilen esos vagones justo cuando pasaba otro tren por la otra vía.
Respecto a la investigación, ha recordado que se trata de un sector regulado y, por tanto, con mucha trazabilidad, por lo que en el plan de mantenimiento esta toda la trazabilidad de cada una de las piezas del tren.
«Nos invade una muy profunda tristeza, estamos radicalmente consternados y mandamos nuestro profundo pésame de corazón, nuestras condolencias a los familiares de las víctimas, y deseamos la pronta recuperación de los heridos», ha concluido.
