El Consejo General de Economistas (CGE) estima que el Producto Interior Bruto (PIB) de España crecerá en torno al 2,3% en 2026, aunque no se perciben mejoras en las condiciones de los hogares, las empresas ni los ciudadanos. Este pronóstico se basa en los datos recogidos en el ‘Barómetro Económico’ del segundo semestre de 2025, elaborado por el Servicio de Estudios del CGE y el registro de Economistas Expertos en Marketing (EMK-CGE), a partir de una encuesta a economistas colegiados en toda España.
Los resultados del estudio indican que, aunque la economía española muestra un crecimiento positivo en los principales indicadores macroeconómicos, como el 3% estimado para 2025, la mayoría de los economistas no percibe una mejora correspondiente en el ámbito microeconómico, especialmente en lo relativo a los hogares y las empresas. Además, más de la mitad de los encuestados anticipa un empeoramiento de la economía en los próximos seis meses, debido a la moderación del crecimiento para 2026.
La percepción de los economistas se refleja en el Índice de Expectativas Económicas, que ha caído a -67,7 puntos, en línea con la previsión de un crecimiento moderado del PIB. Para Miguel Vázquez Taín, presidente del CGE, la incertidumbre se ha consolidado como una característica estructural del entorno económico tanto a nivel nacional como internacional.
Dificultades para ahorrar y aumento de costes
En cuanto al empleo, las expectativas de reducción del paro han caído al 17,3%, frente al 25,5% del semestre anterior. Por otro lado, ha aumentado la proporción de economistas que anticipan una mayor estabilidad en el empleo (45,2%) y aquellos que prevén un aumento del paro (37,5%). El índice de percepción del paro se mantiene en -16,3 puntos.
Respecto a la capacidad de ahorro en los hogares, ha aumentado la proporción de economistas que prevén dificultades para ahorrar, alcanzando un 46,4%, y el índice de expectativas de ahorro ha vuelto a terreno ligeramente negativo (-0,9 puntos).
En cuanto a las barreras para la competitividad de las empresas, los costes salariales (72%) y la presión fiscal (75,3%) siguen siendo los factores más destacados, con un aumento respecto al semestre anterior. Otros factores, como el precio de la energía (58,5%) y el paro (47,7%), también ganan peso en las percepciones de los economistas.
Valoración negativa sobre el aumento de cuotas del RETA y los efectos de los fondos europeos
El Barómetro Económico también aborda temas de actualidad económica, como la propuesta del Gobierno de aumentar las cuotas del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA). Esta medida ha recibido una valoración ampliamente desfavorable, ya que el 66,7% de los economistas considera que tendrá un impacto negativo, mientras que solo el 4,5% no anticipa efectos adversos.
Respecto al fin de los desembolsos de los fondos europeos de recuperación ‘Next Generation EU’, la mayoría de los economistas prevé un impacto negativo en el crecimiento económico. Un 60,8% anticipa efectos adversos, mientras que solo un 5,8% cree que no habrá ningún efecto negativo.
Por último, la percepción sobre la calidad del empleo tras la reforma laboral de 2021 es en su mayoría negativa: el 59,9% de los economistas considera que ha empeorado, frente a un 24,7% que ve estabilidad y un 15,4% que percibe una mejora.
