TotalEnergies registró un beneficio neto atribuido de 11.027 millones de euros en 2025, lo que representa un descenso del 16,7% respecto al ejercicio anterior, según comunicó la compañía. La energética, sin embargo, anunció un incremento del 5,6% en el dividendo anual, hasta 3,40 euros por acción.
Las ventas alcanzaron 169.003 millones de euros, un 6,2% menos, mientras que el Ebitda ajustado se situó en 34.066 millones de euros, con una caída del 6%. La empresa informó de una reducción del 5,2% en gastos operativos, de exploración y depreciación, que quedaron en 135.186 millones de euros.
En el cuarto trimestre, el beneficio fue de 2.441 millones de euros, un 26,5% inferior al del mismo periodo del año anterior. Los ingresos trimestrales sumaron 42.221 millones de euros, un 3,6% menos. La compañía indicó que mantuvo un flujo de caja de 6.048 millones de euros.
El presidente y consejero delegado, Patrick Pouyanné, señaló que «con un ‘cash flow’ estable de 7.200 millones de dólares, TotalEnergies demuestra una vez más su capacidad para compensar la caída de los precios de los hidrocarburos gracias al crecimiento acumulativo de su producción ‘upstream’ del 3,9% en 2025, superando la previsión de más del 3%».
Previsiones de inversión y política financiera
Para 2026, TotalEnergies prevé inversiones netas de 12.600 millones de euros, de los que 2.520 millones se destinarán a iniciativas de descarbonización. La empresa mantendrá su plan de ahorro de 10.500 millones de euros entre 2026 y 2030 y fija para el próximo ejercicio un objetivo de reducción de costes de 2.100 millones de euros.
La compañía aprobó el reparto de un dividendo final de 0,85 euros el 2 de julio, idéntico a los tres pagos interinos realizados en 2025. Asimismo, redujo el ritmo de recompra de acciones en el primer trimestre de 2026 hasta 630 millones de euros, aunque confirmó un rango anual de entre 2.520 y 6.040 millones de euros.
