El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha declarado que el Ejecutivo está «estudiando escenarios y posibles medidas» para ayudar a hogares, trabajadores, empresas y autónomos a «mitigar» el impacto económico derivado del conflicto en Oriente Próximo. Durante una declaración institucional desde el Palacio de la Moncloa, Sánchez destacó que, gracias al dinamismo de la economía española y a la responsabilidad de la política fiscal, España cuenta en estos momentos con los recursos necesarios para hacer frente a esta nueva crisis.
El presidente resaltó que España tiene «la capacidad y también la voluntad política» para abordar los retos que se presentan, tal como se hizo en situaciones anteriores como la pandemia, la crisis energética y la crisis arancelaria. Además, Sánchez subrayó la importancia de trabajar «de la mano de los agentes sociales» para garantizar una respuesta coordinada ante los efectos del conflicto en la economía nacional.
El jefe del Ejecutivo también expresó que es necesario estar preparados para la posibilidad de que este conflicto sea una guerra prolongada, «con numerosas bajas y, por tanto, con consecuencias graves también a nivel global en términos económicos». Sánchez añadió que, aunque no se sabe cómo se desarrollará el conflicto, de momento las consecuencias más inmediatas incluyen una mayor incertidumbre económica y subidas en los precios del petróleo y el gas.
