Vox Cartagena ha acusado al primer teniente de alcalde de la ciudad, Diego Salinas, quien se ha dado de baja en el partido tras la expulsión como presidente provincial de la formación de José Ángel Antelo, de haber intentado una moción de censura contra su socia de Gobierno, la alcaldesa Noelia Arroyo (PP).
Según fuentes locales del partido, lo hizo junto a MC Cartagena y buscando apoyos incluso del PSOE, movimiento «que no respondía en absoluto al interés general de los cartageneros ni a ninguna necesidad real de la ciudad, sino exclusivamente a sus ambiciones e intereses personales».
Quien ocupaba una posición de responsabilidad en el Gobierno municipal gracias al acuerdo entre el PP y Vox demostró «una absoluta falta de lealtad y coherencia al explorar en secreto durante meses esta operación para desalojar a sus propios socios de gobierno y repartirse el poder con otras fuerzas sin importar las consecuencias para la estabilidad institucional ni para los compromisos adquiridos con los votantes», añaden.
Además, «nunca ha destacado por su participación activa ni seria en el trabajo del grupo municipal ni del partido ni en su faceta institucional, acusado de abusar de medios municipales, como un chófer, con traslados casi diarios desde su vivienda habitual o la de la playa».
«Siempre ha evitado asumir con coherencia sus responsabilidades. Ha brillado por su ausencia en muchas tareas colectivas y priorizado siempre sus cálculos particulares por encima del proyecto común. Su conducta ha sido un claro ejemplo de oportunismo político, deslealtad y egoísmo y ha puesto en riesgo la gobernabilidad de Cartagena solo por ambición personal», abundan.
Acciones como esta «desprestigian la política y defraudan a los ciudadanos que confiaron en Vox para defender unos principios que Salinas ha demostrado no compartir. Cartagena merece representantes que trabajen por el bien común, no por sillas y sillones», concluyen.
