La Guardia Civil en la Región de Murcia ha desarticulado en Águilas un grupo delictivo dedicado al denominado ‘petaqueo’, una práctica vinculada al suministro clandestino de combustible a embarcaciones utilizadas para el transporte irregular de personas y el narcotráfico, como pateras taxi y narco lanchas.
La operación se ha saldado con la detención de cuatro personas, investigadas como presuntas autoras de pertenencia a grupo criminal, favorecimiento de la inmigración irregular, transporte y almacenamiento de sustancias explosivas y hurto de vehículo. Durante la intervención, los agentes se incautaron de 3.000 litros de gasolina, tres vehículos, teléfonos móviles y dinero en efectivo.
La investigación se inició el pasado mes de febrero, cuando agentes de la Guardia Civil detectaron a varios jóvenes en las inmediaciones de la playa de El Saladar, en el término municipal de Águilas. Según la investigación, los implicados emprendieron la huida al advertir la presencia policial mientras, presuntamente, trataban de abastecer de combustible a una embarcación próxima a la costa.
Los agentes localizaron en la zona dos turismos y un camión que figuraba como sustraído. En el interior de los vehículos se almacenaban 3.000 litros de gasolina distribuidos en centenares de garrafas o ‘petacas’, preparadas para su transporte y suministro rápido.
Suministro logístico a embarcaciones
Las primeras pesquisas permitieron a los investigadores determinar que se trataba de una red organizada dedicada a prestar apoyo logístico a embarcaciones procedentes del norte de África. El combustible se suministraba tanto desde tierra como en el mar, con el objetivo de garantizar la continuidad de los trayectos de estas embarcaciones.
Tras identificar a los cuatro jóvenes detectados en el litoral aguileño, la Guardia Civil estableció un dispositivo de búsqueda que concluyó con su localización y detención.
El papel del denominado ‘petaqueo’
El denominado ‘petaqueo’ forma parte de la logística utilizada por redes de tráfico de personas y narcotráfico. Los llamados ‘petaqueros’ adquieren grandes cantidades de carburante que almacenan en garrafas de gran volumen, conocidas como petacas.
Posteriormente, este combustible se distribuye a embarcaciones implicadas en estas actividades ilícitas, tanto en la línea de costa como a varias millas mar adentro, mediante embarcaciones utilizadas como puntos de suministro flotante.
