La Guardia Civil de la Región de Murcia, en el marco del ‘Plan Anual de Control e Inspección de Actividades Pesqueras’ (PACIAP), ha desarrollado en Águilas la operación ‘Almadraba’, que se ha saldado con un pescador profesional denunciado por infracciones administrativas en materia de pesca marítima, ya que había capturado de forma ilícita dos ejemplares de atún rojo.
Los guardias civiles han denunciado al pescador furtivo por la captura de esta especie sin contar con la preceptiva autorización y otras infracciones. Asimismo, se han incautado de dos ejemplares de atún rojo, que, tras determinar su aptitud para el consumo, se entregarán a la beneficencia, según han informado desde la Benemérita.
Especialistas del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) iniciaron la operación a principios de mes con la finalidad de prevenir y perseguir la pesca furtiva en el puerto pesquero de Águilas, por lo que se estableció un amplio dispositivo de vigilancia en la zona.
En uno de estos dispositivos de vigilancia, los guardias civiles obtuvieron indicios de la posible captura ilegal de ejemplares de atún rojo que podrían encontrarse en las instalaciones portuarias del municipio y, junto con el responsable de las instalaciones de la Cofradía de Pescadores de Águilas, accedieron a la lonja y comprobaron la existencia de dos ejemplares de atún rojo, con un peso aproximado de 200 kilogramos cada uno.
Los especialistas del Seprona comprobaron que las capturas habían sido efectuadas sin disponer de la preceptiva autorización específica para la pesca de esta especie, la cual se encuentra sometida a un escrito régimen de control mediante cuotas, periodos autorizados y medidas de trazabilidad.
Los guardias civiles también constataron que no se habían efectuado las comunicaciones obligatorias de salida ni de entrada a puerto, incumpliendo la normativa vigente en materia de control de actividad pesquera. Además, se verificó que los ejemplares fueron introducidos en las instalaciones de la lonja sin la documentación exigida que amparase su captura, tenencia y trazabilidad.
La Guardia Civil ha intervenido los dos ejemplares de atún rojo, evitando con ello su introducción en la cadena alimentaria. Los ejemplares han quedado depositados en la Cofradía de Pescadores de Águilas a disposición del Servicio de Pesca de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.
Por los hechos ahora esclarecidos, la Guardia Civil ha denunciado al pescador por varias infracciones administrativas recogidas en la normativa de pesca marítima, que han sido remitidas al Servicio de Pesca de la Región de Murcia.
Según el Real Decreto 46/2019, de 8 de febrero, por el que se regula la pesquería del atún rojo en el Atlántico Oriental y el Mediterráneo la pesca ilegal en el litoral marítimo conlleva sanciones administrativas que alcanzan hasta los 600.000 euros, además de la incautación de aparejos, equipos e instrumentos útiles para la pesca, el decomiso de las capturas y la retirada, suspensión e inhabilitación para obtener licencias de pesca por un periodo de hasta tres años para las infracciones graves y de cinco años para las muy graves.
