El Ejecutivo autonómico ha aprobado el anteproyecto de Ley de Apoyo a la Empresa Familiar, una norma que pretende facilitar la continuidad de las más de 27.000 compañías de este tipo que hay en la Región de Murcia y afrontar algunos de sus principales retos, entre ellos el relevo generacional, la profesionalización de la gestión y la prevención de posibles conflictos.
La cartagenera Mecánicas Bolea es un ejemplo de ese relevo entre generaciones. La compañía, fundada en 1985, está actualmente en manos de la tercera generación, integrada por Pedro Saura, su hermano y un primo. Saura lleva una década en la empresa y forma parte de su dirección desde 2021.
«La empresa la fundó mi abuelo, luego continuó mi padre y ahora estamos por la tercera generación, que somos mi hermano, un primo y yo», explica Saura a Europa Press. En su caso, el relevo se ha producido de forma progresiva y vinculado a la propia actividad de la compañía, pero la sucesión es uno de los principales retos a los que se enfrentan estas empresas y sobre el que el anteproyecto, aprobado por el Consejo de Gobierno el pasado 24 de septiembre, plantea distintas herramientas.
Casi el 90% de las sociedades mercantiles de la Región son empresas familiares
La importancia de la norma se explica por el peso de este tipo de compañías en la economía regional. Según los datos ofrecidos por el consejero de Empresa, Empleo y Economía Social, Luis Alberto Marín, el 89% de las sociedades mercantiles de la Región de Murcia son empresas familiares. Estas empresas generan el 78,2% del empleo regional, por lo que, según los datos facilitados por la Comunidad, «de cada diez empleos que hay en la Región de Murcia, ocho provienen de la empresa familiar».
El anteproyecto es fruto de un trabajo coordinado de las consejerías de Empresa, de Hacienda y de la Asociación Murciana de la Empresa Familiar (Amefmur) y se ha presentado como una iniciativa pionera al abordar de manera conjunta ámbitos como la financiación, la formación, la innovación y el acompañamiento administrativo. «Esta norma convierte a la Región de Murcia en una de las primeras comunidades autónomas de toda España en plasmar en una norma legal el compromiso con las empresas familiares», señala Marín.
Para el presidente de la entidad, José María Tortosa, el objetivo pasa por facilitar que las compañías puedan anticiparse a los problemas derivados del relevo. «Este anteproyecto es un empuje muy importante para que se pueda producir esa planificación anticipada de la sucesión, esa profesionalización de su gobierno y, a ser posible, ir reduciendo las situaciones de conflictividad interna que puedan comprometer su viabilidad».
Herramientas para garantizar el relevo
Una de las principales novedades es la creación de una Bolsa de Relevo Generacional, que estará impulsada por el Instituto de Fomento y conectará empresas familiares que no tengan asegurada la sucesión con personas interesadas en continuar con su actividad.
La herramienta contempla estudios de viabilidad, diagnósticos económico-financieros, valoraciones independientes, asesoramiento jurídico, fiscal y financiero, acompañamiento técnico de la Administración y acceso a instrumentos públicos de financiación.
«Una empresa viable no debe desaparecer, simplemente porque no encuentre quien continúe», sostiene Marín, que incide en que la norma no pretende determinar cómo deben organizar las familias sus procesos sucesorios. «No se trata de decidir nosotros cómo organizan su relevo, sino de darle más herramientas para que puedan tomar sus propias decisiones».
Tortosa considera esta bolsa una de las medidas relevantes del anteproyecto, junto con los incentivos fiscales y el denominado ‘cheque relevo’. «El problema de la sucesión es algo que tenemos que contemplar en nuestro día a día y lo que va a hacer esta ley es facilitar ese relevo generacional con una serie de medidas, al menos en todos los ámbitos en los que tiene competencia la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, como son la fiscalidad, como es el relevo y el cheque relevo».
El ‘cheque relevo’ estará destinado a financiar protocolos familiares, planes de sucesión y asesoramiento técnico, además de facilitar la incorporación de profesionales a las empresas familiares.
El CEO de Mecánicas Bolea ha explicado a Europa Press que la compañía está redactando actualmente su propio protocolo familiar. Según la información proporcionada por Pedro Saura, una empresa especializada está realizando entrevistas tanto individuales como con el conjunto de la familia para establecer unas reglas comunes de cara al futuro.
«Al final estamos haciendo un protocolo que no sea un papel que se firme y ya está, sino estableciendo unas reglas básicas que nos van a venir muy bien para lo que es la sucesión o para cuando vengan situaciones que no están ahora mismo previstas», explica.
Mantiene la bonificación del 99%
En materia fiscal, el anteproyecto mantiene la bonificación del 99% en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, pero plantea reducir de cinco a tres años el periodo de mantenimiento del negocio y ampliar del cuarto al sexto grado de parentesco el supuesto que permite sumar participaciones hasta alcanzar el 20%.
También contempla reducir de 65 a 60 años la edad mínima para realizar donaciones y extender el beneficio a personas integradas en el grupo cuatro de parentesco que lleven al menos cinco años en la empresa, tres de ellos en tareas directivas.
La norma incorpora además mecanismos para intentar evitar que las discrepancias familiares terminen afectando a la continuidad del negocio, mediante pactos previos sobre valoración de participaciones o reparto de beneficios y el acceso a procedimientos de mediación y arbitraje.
«No tenemos ninguna duda que va a ser una norma muy favorable para la continuidad de las empresas familiares y, además, que una empresa familiar tenga muchas más herramientas para decidir su futuro. Y todas estas herramientas y todas estas soluciones van a ayudar a evitar posibles conflictos de sucesión», sostiene el presidente de AMEFMUR.
El anteproyecto contempla también programas de formación relacionados con el gobierno corporativo, la gestión financiera, la internacionalización y la dirección estratégica, así como medidas para favorecer la innovación, la digitalización y la transferencia de conocimiento entre empresas familiares y el ecosistema innovador y emprendedor.
A ello se suma la creación de un distintivo honorífico denominado ‘Hecho en familia’, con el que el Gobierno regional pretende reconocer a las empresas por su generación de empleo, arraigo y contribución socioeconómica.
Para Tortosa, la iniciativa debe servir para avanzar en la modernización del tejido empresarial familiar. «Esta norma no va a ser un simple retoque sino que va a contribuir a una modernización profunda y necesaria de la empresa familiar, que nos va a poner además en vanguardia de las políticas de apoyo a la empresa familiar en España».



