El Círculo de Economía de la Región de Murcia y la Fundación ÉTNOR han lanzado un documento conjunto en el que invitan a la sociedad civil a «movilizarse por la cohesión social, el respeto y la convivencia» y rechazan «la aparición de actos de xenofobia y exclusión en algunos lugares» del territorio regional.
Las organizaciones han animado a «defender los valores de acogida y respeto a los Derechos Humanos que caracteriza e identifica a la Región de Murcia», una comunidad «segura, con una tasa de criminalidad inferior a la media nacional y con tendencia descendente, en la que los cuerpos y fuerzas de seguridad realizan un magnífico trabajo».
«No nos reconocemos como ciudadanos de la Región en mensajes de odio, ajenos a nuestra tradición y señas de identidad, forjadas durante siglos desde la convivencia en una diversidad pacífica y fértil», han señalado.
Desde el Círculo de Economía han querido manifestar su «agradecimiento a todos aquellos trabajadores procedentes de otros países que están contribuyendo eficazmente al desarrollo económico de nuestros distintos sectores productivos, están fortaleciendo con sus cotizaciones el sistema sanitario, el de bienestar social, están mejorando los datos demográficos y colaborando al mantenimiento del sistema de pensiones».
«Nos reafirmamos en los principios fundamentales de nuestro Código Ético, que establecen que queda fuera de nuestra cultura organizativa cualquier mínima discriminación en el trato a las personas y entidades por motivos de raza, género, creencias religiosas, ideas políticas, nacionalidad, procedencia geográfica, identidad sexual, etc», ha agregado.
Asimismo, han reiterado la necesidad de mano de obra foránea para sostener el sistema productivo, en línea con lo que el Círculo de Economía expuso en un acto celebrado el pasado febrero sobre inmigración, empleo e inclusión, en el que además advirtieron sobre la necesidad de «una mejora sustancial en los recursos dedicados a la inclusión laboral, educativa y social».
Para la organización, «la gestión del fenómeno migratorio es manifiestamente mejorable y es responsabilidad de todos realizar el mayor esfuerzo posible para que nuestra región siga siendo, como hasta ahora, un ejemplo de integración y convivencia pacífica«.