El precio del crudo Brent, de referencia en Europa, cotizaba a primera hora de este viernes por encima de los 100 dólares por barril, acercándose a los 101 dólares, en un contexto marcado por la escalada geopolítica en Oriente Próximo y la interrupción del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.
El barril se sitúa muy por encima de los 72 dólares que registraba antes del ataque sobre Irán por parte de Estados Unidos e Israel, un conflicto que ha incrementado la volatilidad del mercado energético en las últimas semanas.
Por su parte, el crudo West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, registraba una subida del 0,3%, hasta situarse en torno a los 96 dólares por barril.
El Brent superó la cota de 100 dólares después de que el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, respaldara mantener el bloqueo del estrecho de Ormuz como parte de la respuesta iraní a los ataques de Estados Unidos e Israel. Durante la sesión del viernes el precio inició la jornada con un descenso cercano al 0,4%, aunque posteriormente revirtió la tendencia y registró una subida del 0,5%, acercándose a los 101 dólares.
Ormuz presiona el suministro mundial de petróleo
La tensión en el estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los principales factores que afectan a la cotización del crudo. Por esta vía marítima circula aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo, además de un volumen relevante de gas natural licuado y fertilizantes.
La situación ha provocado ataques a varios buques petroleros y una reducción de la producción por parte de países del Golfo, lo que ha contribuido al incremento del precio del crudo y del gas natural. La volatilidad del mercado se ha reflejado también en los máximos recientes del Brent, que llegó a tocar los 118 dólares el pasado lunes.
Ante el aumento de precios y la interrupción parcial del tráfico marítimo, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha emitido una licencia temporal que permite a los países comprar petróleo ruso que ya se encuentre cargado en buques.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, señaló que “para ampliar el alcance global del suministro existente, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos otorga una autorización temporal para que los países adquieran petróleo ruso actualmente varado en el mar”.
Añadió además que “esta medida, de alcance limitado y a corto plazo, se aplica únicamente al petróleo que ya está en tránsito y no aportará beneficios financieros significativos al Gobierno ruso”.
A esta decisión se suma la adoptada por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para liberar 400 millones de barriles de reservas estratégicas, la mayor operación de este tipo realizada por el organismo. Dentro de ese volumen, Estados Unidos aportará 172 millones de barriles.
Impacto en los mercados financieros
La incertidumbre energética también se refleja en los mercados bursátiles. En Estados Unidos, los índices Dow Jones y Nasdaq cerraron la sesión del jueves con descensos superiores al 1%.
En Asia, las principales plazas registraron retrocesos. El Nikkei japonés cerró con una caída del 1,4%, mientras que el Kospi surcoreano cedió un 1,7%. El índice Hang Seng de Hong Kong descendía un 0,9% y la Bolsa de Shanghái retrocedía cerca del 0,8%.
Las Bolsas europeas apuntan a ligeros descensos en la apertura. El Ibex 35 cerró la sesión del jueves con una caída del 1,22%, hasta situarse en 17.139,9 puntos.
En ese momento, el Brent cotizaba en torno a 99 dólares por barril, aunque posteriormente llegó a superar los 100 dólares, mientras que el WTI se situaba en 94,5 dólares.
Además, el Consejo de la Organización Marítima Internacional (OMI) celebrará los días 18 y 19 de marzo una sesión extraordinaria en Londres para analizar el impacto del bloqueo en el estrecho de Ormuz sobre el transporte marítimo. El encuentro estará presidido por el español Víctor Jiménez y contará con representantes de 40 países miembros del organismo.
