Ericsson se enfrenta este jueves a la última reunión del expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a un total de 167 empleados en España, una cifra que ha experimentado una leve reducción respecto a los 180 inicialmente propuestos. La compañía ha planteado distintas condiciones para los afectados, según su edad.
En un comunicado enviado a la plantilla, la multinacional sueca propone una indemnización equivalente al despido improcedente para los empleados de 55 años o menos, mientras que para los mayores de 63 años se ofrece el mínimo legal de 20 días por año trabajado con un límite de 12 mensualidades. Además, para los trabajadores de entre 56 y 60 años, se contempla la opción de prejubilaciones con un 70% del salario regulador neto hasta los 63 años, y en el caso de aquellos de entre 60 y 63 años, se eleva ese porcentaje al 75%.
Por otro lado, el sindicato STC, mayoritario en Ericsson España, ha presentado una propuesta que actualmente está en discusión para los trabajadores de entre 52 y 55 años. Además, ha propuesto la implementación de planes de recualificación y recolocación para mitigar los efectos del ERE y asegurar garantías de empleo.
La empresa plantea un periodo de adscripción voluntaria para los afectados, que será muy corto, y si no se cubren las salidas previstas, procederá a despidos forzosos. En este sentido, STC ha expresado su preocupación, asegurando que este enfoque no favorece soluciones menos traumáticas para la plantilla.
En España, Ericsson cuenta con 2.264 trabajadores, en su mayoría ingenieros altamente cualificados, que representan un activo estratégico en términos de competitividad tecnológica. STC ha indicado que continuará negociando hasta el último momento para tratar de conseguir condiciones más favorables y facilitar la voluntariedad de los afectados.
La negociación finaliza este jueves y el sindicato ha convocado concentraciones en la sede central de la empresa en Madrid, ubicada en el edificio Torre Suecia, para seguir presionando por sus demandas.
