España ha bajado dos puestos en el ranking mundial de talento de 2024, hasta situarse en la posición 34 de un total de 67 países, con unos resultados relativamente bajos en lo relativo a atracción y retención de talento, así como en habilidades lingüísticas, según se desprende de la undécima edición del ‘IMD World Talent Ranking’ (WTR).
En concreto, según destaca dicho informe, España baja o sube su posición dependiendo de la característica analizada. Por ejemplo, según los factores de inversión y desarrollo, España sube cuatro posiciones, pasando de la 25 a la 21 este año.
Asimismo, según la percepción de los encuestados, destacan en España como fortalezas tanto la infraestructura sanitaria, ocupando el puesto 14, como la población activa femenina sobre la población activa total, llegando al puesto 16º.
Desciende varias posiciones en atractivo
Sin embargo, en el segundo factor analizado, el atractivo, España desciende diversas posiciones, desde la 26 hasta la 33 este año, destacando como una de las principales debilidades la motivación de los trabajadores. Por último, en el factor preparación, también cae varias posiciones respecto a la edición anterior, encontrándose como obstáculos las habilidades lingüísticas y las financieras.
A nivel general, Suiza, Singapur y Luxemburgo son los países más competitivos en talento del mundo entre los 67 analizados en el IMD WTR, ahora en su undécima edición.
Efectos de la IA en las economías
De su lado, el informe que acompaña al WTR de 2024 ‘Las implicaciones socioeconómicas de la Inteligencia Artificial (IA) en el lugar de trabajo’ expone algunos efectos negativos, como el aumento de la desigualdad para las economías de mayores ingresos, al menos en los primeros momentos de adopción de la IA, cuando también empieza a sustituir a la mano de obra.
Así, dicho informe combina datos de la encuesta WTR del IMD World Competitiveness Center (WCC) con fuentes externas y sitúa ambos en el contexto de las conclusiones de la Organización Internacional del Trabajo, para concluir que las economías en las que los altos ejecutivos consideran que la IA es más visible en el lugar de trabajo por la forma en que está sustituyendo a las personas son también aquellas en las que aumenta la discriminación.
De esta manera, se ha determinado que estas economías eran las de mayores ingresos, como Japón, Tailandia, Singapur, Reino Unido y Canadá, y también, por tanto, las más propensas a sufrir perturbaciones «significativas» al principio (es decir, durante la fase de adopción de la IA) y cosechar los beneficios de la IA a largo plazo.
En consecuencia, el aumento de los niveles de discriminación podría dañar el atractivo de las economías para el personal extranjero altamente cualificado, incluso si se compensan con estos otros factores, ya que empañarían su capacidad de atracción y retención de talento, según el informe.
En este sentido, el economista senior del CMI, José Caballero, ha destacado que «las prácticas discriminatorias -ya se basen en la raza, el sexo, la edad, la discapacidad o la orientación sexual- no van a ayudar a atraer y retener el talento«, para luego añadir que «más allá de eso, atraer y retener talento altamente cualificado fomenta la innovación y mantiene la ventaja competitiva de una economía».