La Unión Europea e India han anunciado este martes las bases de un acuerdo de libre comercio «histórico» con el que los exportadores europeos ahorrarán hasta 4.000 millones en aranceles cada año, pero que deja fuera sectores agrícolas sensibles como el arroz, el bovino y el azúcar, y cuyos detalles deberán aún ser negociados en los próximos meses.
El pacto, que las dos partes califican de «la madre de todos los acuerdos», llega tras dos décadas de difíciles negociaciones y como respuesta a la búsqueda de nuevos socios comerciales fiables, frente a las tensiones geopolíticas que obligan a la UE a romper con sus tradicionales dependencias de Rusia o China y a la necesidad de buscar alternativas a Estados Unidos y su guerra arancelaria.
La UE espera «doblar» sus exportaciones a India una vez esté en vigor el nuevo Tratado de Libre Comercio que no abre totalmente los mercados, pero sí reducirá drásticamente los aranceles que afrontaban hasta ahora los exportadores europeo en sectores como el vino (de un 150% a un rango de entre el 20 y el 30%) que, en la práctica, suponían un cierre total del mercado.
Por ejemplo, los aranceles sobre los automóviles de la Unión Europea se recortará gradualmente de un 110% a un 10%, con una cuota de 250.000 coches al año; mientras que se reducirá a un arancel cero las ventas de maquinaria (hasta un 44% ahora), químicos (22%) y sector farmacéutico (11%).
En el sector agrícola, el aceite de oliva europeo se beneficiará de un arancel cero, frente al 45% pagado hasta ahora, y se reducirán también de un 110 a un 50 los preparados cárnicos, de un 150 a un 40% el gravamen para las bebidas espirituosas y de un 33 a un 0% la carne de ovino.
También hay acuerdo en materia de reglas de origen para asegurar que sólo los productos que hayan sido «procesados significativamente» en uno de los mercados pueda ser exportado en el régimen preferencial a la otra región, con el objetivo de evitar que terceros países exporten a India y reexporten desde ahí sus contingentes al mercado comunitario.
