La brecha salarial de género se mantiene en el 16% en España pese a la reducción registrada desde 2014, cuando alcanzó el 23,8%, según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa correspondientes a 2024. La diferencia se sitúa en 429,8 euros mensuales, con un salario medio de 2.163,2 euros para las mujeres frente a 2.593 euros para los hombres.
El diferencial retributivo responde a factores estructurales, entre ellos la mayor presencia masculina en ocupaciones, sectores y jornadas mejor remuneradas, así como a una concentración femenina en empleos a tiempo parcial y categorías con menores complementos salariales.
En 2024, uno de cada tres hombres percibía más de 2.660 euros mensuales, mientras que en el caso de las mujeres la proporción descendía a una de cada cuatro. En el tramo inferior, el 40% de las trabajadoras cobraba menos de 1.580 euros, frente al 20,7% de los hombres.
Distribución de jornadas y salarios
El mercado laboral refleja también diferencias en el tipo de jornada. El pasado ejercicio había 8,8 millones de hombres y 6,9 millones de mujeres trabajando a tiempo completo. En el empleo parcial, las mujeres casi triplicaban a los hombres.
Incluso en jornada completa persiste una brecha de 230 euros mensuales de media en favor de los hombres, lo que apunta a una mayor presencia masculina en puestos directivos o sectores con retribuciones superiores.
Los salarios incorporan además complementos ligados en muchos casos a criterios discrecionales o a sectores tradicionalmente masculinizados, asociados al esfuerzo físico o la penosidad, frente a otros vinculados a tareas de atención o precisión, con menor impacto en la nómina.
Impacto normativo y posición de los agentes sociales
Los sindicatos CCOO y UGT señalan que medidas como la Ley de Igualdad de 2007, la obligatoriedad de negociar planes de igualdad en las empresas o las sucesivas subidas del Salario Mínimo Interprofesional han contribuido a reducir la brecha.
El SMI ha aumentado un 66% desde los 736 euros de 2018 hasta los 1.221 euros fijados para 2026. Las mujeres representan el 65,8% de las personas perceptoras, con 1,62 millones de trabajadoras beneficiadas.
Desde CCOO plantean ampliar las jornadas parciales cuando se detecte la realización habitual de horas complementarias o encarecer estas últimas. Desde UGT reclaman aplicar la directiva europea de Transparencia Retributiva, que convertirá la brecha en un indicador público de reputación empresarial.
Por su parte, la presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, señala que, considerando únicamente el empleo a tiempo completo, la brecha salarial se ha reducido cinco puntos en los últimos ocho años, hasta el 4,9%, y afirma que seguirán avanzando «por la igualdad y la incorporación del talento en las empresas», para llegar a «una economía y una sociedad más igualitarias y competitivas».
Los sindicatos advierten de que la persistencia de esta diferencia salarial tiene impacto en la competitividad y en la evolución económica, mientras que la patronal apunta a una tendencia de corrección en determinados segmentos del mercado laboral.
