El panel de expertos de PwC prevé que el impacto de la guerra en Irán reduzca el crecimiento de la economía española en 2026 entre 0,2 y 0,5 puntos porcentuales, al tiempo que podría elevar la inflación entre 0,5 y 1 punto respecto a las previsiones anteriores.
Así lo recoge el Consenso Económico y Empresarial de PwC correspondiente al primer trimestre de 2026, elaborado a partir de más de 450 expertos, empresarios y directivos, que analiza tanto el efecto del conflicto como la situación de las infraestructuras en España.
Antes del inicio del conflicto, el panel situaba el crecimiento económico en el 2,24%, una previsión que ahora se revisa a la baja en un rango de entre dos y cinco décimas. En paralelo, el 43% de los encuestados considera que la inflación aumentará entre 0,5 y 1 punto porcentual, mientras que el 28% cree que el incremento será inferior a medio punto.
En cuanto a la duración del conflicto, cinco de cada diez expertos estiman que se prolongará entre tres semanas y dos meses desde su inicio el 28 de febrero, mientras que el 43% anticipa un escenario más largo que extendería la incertidumbre al menos hasta finales de abril.
Respecto a los tipos de interés, el 50% de los panelistas prevé que se sitúen entre el 2% y el 2,5% a cierre de año, lo que implicaría estabilidad o ligeros incrementos en el coste del dinero.
Infraestructuras y actividad económica
El informe también recoge la percepción del panel sobre las necesidades de inversión en infraestructuras. El 65% de los expertos identifica las infraestructuras energéticas y las redes eléctricas como prioritarias, mientras que el 51% apunta a una elevada demanda en infraestructuras digitales vinculadas a nuevas actividades, como centros de datos, supercomputación o tecnología 5G.
Por el contrario, los encuestados otorgan menor prioridad a la inversión en carreteras, infraestructuras hidráulicas y redes de puertos y aeropuertos.
En el ámbito ferroviario, el 74% considera que los problemas actuales cuestionan la fiabilidad, capacidad y calidad del sistema. Además, el 43,9% señala deficiencias en la conectividad entre grandes núcleos urbanos, redes de cercanías y conexiones secundarias, mientras que solo el 30% los interpreta como incidencias puntuales que podrían resolverse con mayor inversión.
