Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han solicitado a la Comisión Europea una respuesta coordinada y rápida para contener el encarecimiento de la energía derivado del conflicto en Oriente Próximo, en un contexto de presión sobre los precios del gas y la electricidad y de incertidumbre sobre el suministro.
En las conclusiones del Consejo Europeo, los líderes plantean la elaboración de una “caja de herramientas” con medidas temporales y específicas dirigidas a actuar sobre los distintos componentes del precio eléctrico. El objetivo es facilitar un abaratamiento a corto plazo sin alterar las señales de inversión en tecnologías limpias ni comprometer la transición energética.
El impacto del conflicto en Oriente Próximo se deja notar en el mercado energético europeo, especialmente por las tensiones en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz, lo que ha contribuido a la subida del gas. Los dirigentes europeos subrayan que esta situación tiene un “impacto inmediato” en hogares y empresas, y reclaman medidas adaptadas a las diferentes realidades nacionales.
División sobre el sistema de emisiones
El debate también ha reabierto la discusión sobre el sistema de comercio de emisiones (ETS), señalado como uno de los factores que influyen en el precio final de la energía. Aunque se mantiene el calendario de revisión previsto para julio, los Estados miembro muestran posiciones divergentes.
Algunos países, como Italia, Polonia o Alemania, plantean ajustes para reducir el impacto sobre la industria, incluyendo posibles rebajas fiscales o ayudas a sectores intensivos en energía. Otros, entre ellos España, Portugal o países nórdicos, defienden preservar el sistema como eje de la política climática.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha señalado que «España va a defender (…) la necesidad no de debilitar, sino de aumentar y fortalecer las políticas energéticas verdes». También ha advertido de que algunos gobiernos utilizan la crisis para cuestionar estas políticas.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha indicado que «la próxima revisión del sistema de comercio de emisiones resolverá algunos problemas importantes», en referencia a la volatilidad del precio del carbono y su impacto en la industria. El Ejecutivo comunitario trabaja en ajustes técnicos, como la actualización de parámetros y mecanismos para reducir la volatilidad.
Seguridad energética y contexto geopolítico
En paralelo, los líderes europeos respaldan los esfuerzos para garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte mundial de crudo y gas. La UE condiciona su participación a que se den las circunstancias adecuadas y mantiene su apuesta por soluciones diplomáticas.
El Consejo Europeo también pide una desescalada del conflicto, el respeto al Derecho Internacional y una moratoria sobre ataques a infraestructuras energéticas y de agua. Asimismo, encarga a la Comisión evaluar el impacto del conflicto en ámbitos como la seguridad energética, cadenas de suministro y migración.
En este último ámbito, los Estados miembro señalan que no se han registrado por ahora flujos migratorios significativos hacia la UE, aunque insisten en mantener un alto nivel de vigilancia y preparación, reforzando el control de fronteras exteriores y la cooperación con países de la región.
