El 38% de los trabajadores ha perdido poder adquisitivo en los últimos dos años, sobre todo en la franja de edad de 55 a 65 años, mientras que el 34% considera que lo ha mantenido y el 28% que lo ha aumentado, especialmente los jóvenes de entre 16 y 24 años, que son los que acceden generalmente a un primer puesto de trabajo, según una encuesta de InfoJobs difundida este miércoles.
Pese a que el 28% de los trabajadores afirma haber ganado poder adquisitivo en los dos últimos años, únicamente seis de cada diez trabajadores declaran haber percibido un aumento de sueldo en el mismo periodo.
Concretamente, el 52% ha mejorado ligeramente su salario, mientras que los que lo han incrementado de forma significativa suponen el 6%. «Los aumentos percibidos no se están traduciendo en una equiparación real con el coste de la vida», apunta InfoJobs.
El portal de empleo señala que la reducción del poder de compra tiene efectos «palpables» en la vida cotidiana de los ocupados. Así, los datos de la encuesta reflejan que la vivienda y las compras básicas concentran casi la mitad del presupuesto mensual (44%), relegando los gastos personales o relacionados con el ocio a algo secundario, mientras que el ahorro supone un 10% del salario.
En este sentido, la presión del gasto en vivienda se intensifica especialmente entre los trabajadores de 25 a 44 años, donde esta partida absorbe una parte muy relevante de su sueldo, el 26% del total.
Entre quienes han visto disminuir su poder adquisitivo en los últimos dos años, la inmensa mayoría, concretamente el 92%, ha tenido que recortar gastos, y en la mayor parte de los casos, la reducción afecta a más de una partida.
De este modo, el ajuste se concentra de manera clara en el ocio y el tiempo libre (el 78%), así como en vacaciones y escapadas (75%), que se convierten en la principal vía de adaptación ante la pérdida de capacidad de compra.
«En conjunto, los datos dibujan un escenario en el que el salario se destina prioritariamente a cubrir lo esencial, y cualquier deterioro del poder adquisitivo obliga a renunciar a elementos vinculados al bienestar y a la calidad de vida», sostiene InfoJobs.
Sólo el 17% de los trabajadores prevé pedir un aumento de sueldo
Este contexto condiciona la percepción de satisfacción de los trabajadores, así como sus expectativas de mejora, según el portal de empleo. En este sentido, la encuesta revela que el 33% de los trabajadores está descontento con su salario, algo que afecta sobre todo a mujeres menores de 35 años y a quienes tienen salarios bajos o medios.
Aun así, la población insatisfecha decrece respecto a la anterior consulta, cuando se registró un 39%, mientras que aumenta la valoración neutral, que pasa del 42% al 47%.
Pese a ello, la intención de solicitar un aumento salarial se mantiene en niveles contenidos. De hecho, sólo el 17% de los trabajadores afirma que tiene previsto pedir un aumento de sueldo en los próximos meses (hace un año eran el 20% y hace dos el 17%), frente al 83% que no lo hará.
Entre quienes no tienen intención de hacerlo, algo más de uno de cada tres lo justifica porque espera recibirlo sin haberlo solicitado o porque ya lo ha recibido. Concretamente, el 21% de los trabajadores declara que próximamente la empresa le subirá el sueldo (dato que baja frente al 24% de 2024 y al 25% de 2023); mientras que el 16% declara haber disfrutado de una revisión salarial reciente.
En cuanto a las cuantías esperadas, el informe revela que la expectativa de subidas salariales entre aquellos que esperan recibirla en un futuro próximo se concentran mayoritariamente en importes reducidos. Siete de cada diez aumentos (un 69%) se sitúan por debajo de los 1.200 euros brutos anuales, y cinco de cada diez no superan los 2.400 euros brutos al año.
«Este patrón de incrementos modestos se repite de forma consistente en los últimos años y refuerza la percepción de que las mejoras salariales, cuando llegan, lo hacen de manera limitada», afirma InfoJobs.
Por el contrario, entre quienes sí planean solicitar un aumento de sueldo, se parte de expectativas económicas más elevadas, aunque con un grado de incertidumbre relevante. Así, dos de cada diez (21%) espera un incremento de hasta 1.200 euros brutos anuales, mientras que crece significativamente la cifra de empleados que espera un aumento de 5.000 euros o más, que alcanza el 28%, diez puntos más que en 2024.
La mayoría de los ocupados considera complicado encontrar un empleo que suponga un avance claro respecto a sus condiciones actuales. Las condiciones de conciliación se sitúan como el aspecto más difícil de mejorar, una percepción compartida por el 45% de los trabajadores, seguida muy de cerca por la dificultad para acceder a mejores condiciones salariales, señalada por el 42%.
A continuación, aparecen las posibilidades de mejora en la proyección profesional (40%) y, en menor medida, la obtención de condiciones económicas equiparadas por género (32%).
El informe detecta un aumento significativo de la dificultad percibida para encontrar un puesto con mejores condiciones salariales, con un incremento de ocho puntos respecto a 2024, «lo que refuerza la sensación de bloqueo en la capacidad de progresar económicamente a través de un cambio de empleo», sostiene InfoJobs.
«En conjunto, los datos reflejan un mercado laboral que los trabajadores perciben como poco permeable a la mejora, donde avanzar en salario, conciliación o desarrollo profesional resulta cada vez más complejo. Esta visión contribuye a explicar tanto la contención de expectativas como la prudencia a la hora de iniciar negociaciones salariales», concluye el portal de empleo.










