Las obras para construir el nuevo centro industrial de fabricación de chips y semiconductores de la empresa Quantix Edge Security en Murcia arrancarán antes de finales de este año con el objetivo de que la compañía pueda comenzar su actividad antes de que termine 2027.
Cumplir esos ajustados plazos es “el mayor deseo” del presidente de la compañía, participada en un 49% por el Estado, José Trigueros, que ha asistido este jueves en Murcia a la presentación del proyecto arquitectónico del nuevo complejo que se va a levantar en el Centro Logístico Norte, en la pedanía de El Esparragal.
En declaraciones a los periodistas, Trigueros ha insistido en que la compañía está tratando de acelerar al máximo todos los plazos para empezar a producir cuanto antes.
Así, el estudio de arquitectura murciano Llanes Granados ha trabajado en coordinación con los técnicos del Ayuntamiento de Murcia durante todo el mes de agosto para poder tener listo esta semana el proyecto del complejo, que basa su diseño en el logotipo de Quantix Edge Security, compuesto por una “q” mayúscula y una “e” minúscula superpuestas.
Esta misma tarde, ha dicho, se enviará el proyecto a diversas compañías constructoras para que hagan sus ofertas y el objetivo es que las obras arranquen este mismo 2026.

Se dará prioridad a la construcción de la denominada “sala blanca”, que será el centro de fabricación de estos chips en condiciones altamente controladas de temperatura, humedad o presión para evitar la contaminación de estos componentes electrónicos.
El proyecto contempla un plazo de ejecución de entre 12 y 18 meses, pero Trigueros ha insistido en que el objetivo es que no se sobrepase el año y la producción pueda estar en marcha antes de que acabe 2027.
El resto de fases del complejo, que utilizará una arquitectura bioclimática y con gran relevancia de la integración en la naturaleza, se irá desarrollando en fases posteriores, para habilitar espacios de investigación, divulgación y desarrollo de proyectos.
La empresa implantará también en una fase posterior a la “sala blanca” un espacio de I+D+i vinculado a la Universidad de Murcia (UMU) en su campus de Espinardo.
El proyecto supondrá una inversión total de unos 40 millones de euros, de los que aproximadamente la mitad los aporta el Estado, si bien no se ha determinado aún la cuantía exacta que supondrán las obras.
Cuando esté a pleno rendimiento, está previsto que genere hasta 600 empleos entre directos (250) e indirectos, y actualmente hay ya 20 expertos contratados y otros 20 seleccionados, por lo que a final de año serán 40 personas las que integren la plantilla de la compañía para desarrollar sus proyectos.
Entre estos profesionales, se ha captado talento en países como Alemania, México o Corea, si bien el objetivo de la compañía es también “generar talento” en la propia Región de Murcia y contar con profesionales titulados en las tres universidades de la comunidad autónoma o en sus centros de formación profesional.
Trigueros ha insistido en que, además de la de Murcia, solo habrá en España otra “sala blanca” con la capacidad que tendrá esta, en Málaga, por lo que es una gran oportunidad para desarrollar una industria que no está asentada todavía en el país y que requiere, por tanto, no solo de impulsar la producción, sino todo el ecosistema de desarrollo y talento que precisa.
En el acto han participado también la secretaria de estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, María González Veracruz; la alcaldesa de Murcia, Rebeca Pérez, y el rector de la UMU, Samuel Baixauli, que han destacado la coordinación entre administraciones e instituciones para poner en marcha este proyecto que, consideran, marcará el futuro de la Región de Murcia.



